sábado, 7 de marzo de 2009

PRESBICIA

¿QUÉ ES LA PRESBICIA?










Para enfocar de cerca, el ojo pone en marcha un mecanismo de "acomodación", mediante el cual y por la acción del músculo ciliar, se varía el espesor del cristalino (una lente biconvexa en el interior del ojo), aumentando la potencia del mismo. Esto hace que la imagen de un punto cercano se forme en la retina pudiendo verla con nitidez.



Con el paso del tiempo, el músculo ciliar, como el resto de los del cuerpo humano, van perdiendo elasticidad y haciéndose menos potentes. Al mismo tiempo el cristalino se va haciendo menos flexible, con todo lo cual la capacidad para acomodar y por lo tanto para ver de cerca, va disminuyendo con la edad.


De esta forma podemos definir a la presbicia como la condición óptica en la cuál, debido a los cambios producidos por la edad, disminuye en forma irreversible el poder de acomodación. La presbicia es, por lo tanto, una condición fisiológica y no patológica.

La presbicia comienza a manifestarse aproximadamente entre los 40 y los 45 años, y sus síntomas iniciales son muy claros: hace falta separarse de lo que estamos leyendo, o de la tarea que estamos realizando y se necesita cada vez más luz para leer. La presbicia afecta por igual a miopes e hipermétropes, poniéndose de manifiesto antes en estos últimos. Además afecta a aquellos que nunca han usado anteojos. Esta situación suele ser muy chocante para estas personas, que notan un empeoramiento rápido de su visión cercana. Esto no debe ser motivo de preocupación, pues como ya hemos dicho, se trata de una condición netamente fisiológica.


PRESBICIA
MÉTODOS DE CORRECCIÓN ÓPTICOS










Existen varios métodos ópticos para corregir la presbicia: anteojos monofocales, anteojos bifocales, anteojos multifocales y lentes de contacto.

Anteojos Monofocales
Se trata de una lente con la graduación adecuada para ver de cerca. Este tipo de anteojos presentan el inconveniente que, al levantar la vista se ve desenfocado lo que está lejos a distancias intermedias, pudiendo producir ciertas sensaciones de vértigo. Los anteojos monofocales son ideales para realizar tareas de visión cercana durante mucho tiempo consecutivo.

Anteojos Bifocales

Es una buena opción para quién necesita ir alternando entre visión cercana y lejana. Estos lentes permiten ver de cerca de través de la parte inferior y de lejos a través de la parte superior.


Anteojos Multifocales
Son anteojos que permiten ver bien a cualquier distancia, simplemente variando la inclinación de la cabeza. Tienen
también la ventaja estética de que no se nota el corte entre el aumento de lejos y el de cerca, como en el caso de los bifocales, aunque su construcción es similar: en la parte de abajo del lente está la graduación para ver de cerca y en la de arriba para ver de lejos. En este caso la diferencia es que entre una y otra la graduación varía progresivamente, lo que permite ver también nítidamente a distancias intermedias. Algunas personas pueden necesitar cierto tiempo de adaptación para aprender a utilizarlos correctamente. Estos anteojos son la mejor solución cuando deben realizarse tareas que requieren ver bien a diferentes distancias.

Lentes de contacto
Existen lentes de contacto que utilizan un sistema similar al de los lentes multifocales, lo que permite ver correctamente de lejos, a media distancia y de cerca. También se pueden utilizar los lentes denominados "monovisión". Como su nombre lo indica se coloca la lente de contacto en un solo ojo, con la corrección necesaria de cerca. De esta forma ese ojo se usa únicamente para cerca y el congénere para ver de lejos. En la Argentina, el 70% utiliza el primer método y el 30% restante el segundo. En otros países esta proporción no se conserva y en algunos lugares hasta se invierte.







PRESBICIA
PREGUNTAS FRECUENTES











• ¿Qué es la presbicia?
La presbicia es la condición óptica en la cuál, debido a los cambios producidos por la edad, disminuye en forma irreversible el poder de acomodación, disminuyendo la visión cercana. Aparece generalmente entre los 40 y los 45 años de edad.

• ¿Cuáles son sus síntomas?
Sus síntomas iniciales son muy claros: los objetos cercanos comienzan a aparecer desenfocados y hace falta separarse de lo que estamos leyendo, o de la tarea que estamos realizando.


• ¿Como puede corregirse?
Existen métodos ópticos y quirúrgicos para corregir la presbicia
. Entre los primeros están los anteojos monofocales, los bifocales, los multifocales y las lentes de contacto. Los métodos quirúrgicos pueden ser intraoculares o extraoculares. En los primeros se coloca una lente dentro del ojo, en los segundos se realiza una operación con laser.

• ¿Es mejor la operación con laser o el lente intraocular?
Depende de la edad del paciente, del defecto previo que tenga y del estado del cristalino.

¿Quiénes pueden operarse?
Toda persona que presente presbicia. Si el paciente presenta además, miopía, hipermetropía y/o astigmatismo, es necesario evaluar cada caso en particular. En caso de que pueda operarse se realiza primero Lasik miópico y/o hipermetrópico con excimer laser y en un segundo tiempo la cirugía de presbicia.


• ¿A partir de que edad conviene operarse?
La presbicia suele aparecer a partir de los 40 años, por lo tanto es inutil operarse antes de esa edad.

• ¿Hasta que edad puede operarse?
No existe un límite preciso. Depende de la condición del ojo de cada paciente.
• ¿La cirugía requiere internación?
No, es ambulatoria

• ¿Qué tipo de anestésico se utiliza?
Anestesia tópica (gotas)

• ¿Cuánto tarda la operación?
La cirugía de presbicia con laser tiene una duración de 10 minutos.

• ¿Cómo es el postoperatorio?
El postoperatorio normal es indoloro
.

• ¿Una vez operado, cuando recupero mi visión cercana?
El paciente comienza a ver de cerca a partir de las 24 horas. Sin embargo es necesario esperar alrededor de 3 a 7 días para obtener una franca mejoría de la visión cercana.

• ¿La cirugía compromete la visión de lejos?
La técnica que utiliza laser para corregir la presbicia en ningún momento compromete la agudeza visual de lejos del paciente.


• ¿Cuánto dura el efecto de la operación?
El efecto de la operación dura alrededor de 5 años. No hay que olvidarse que la presbicia es evolutiva.

• ¿Es una operación dolorosa?
La operación no es dolorosa.

• ¿Se pueden operar los dos ojos simultaneamente?
Si
• ¿Tras la operación hay que volver a usar anteojos o lentes?
No es lo habitual.

THE NATURE OF STRESS

THE NATURE OF THE STRESS RESPONSE
When a potentially threatening event is encountered, a reflexive, cognitive balancing act ensues, weighing the perceived demands of the event against one's perceived ability to deal with them (Lazarus & Folkman, 1984). Events perceived as potential threats trigger the stress response, a series of physiological and psychological changes that occur when coping capacities are seriously challenged. The most typical trigger to the stress response is the perception that ones' coping resources are inadequate for handling life demands.

According to current models of stress, we are constantly taking the measure of the daily demands we experience in life and comparing this to the resources we possess for dealing with them. If our resources appear equal to the demands, we view them as mere challenges. If, however, demands are viewed as exceeding our resources, they become stressors and trigger the stress response. Accordingly, teacher stress may be seen as the perception of an imbalance between demands at school and the resources teachers have for coping with them (Esteve, 2000; Troman & Woods, 2001). Symptoms of stress in teachers can include anxiety and frustration, impaired performance, and ruptured interpersonal relationships at work and home (Kyriacou, 2001). Researchers (Lecompte & Dworkin, 1991; Farber, 1998; Troman & Woods, 2001) note that teachers who experience stress over long periods of time may experience what is known as burnout.
DEVELOPMENT OF THE BURNOUT CONSTRUCT


Matheny, Gfroerer, and Harris (2000) noted that earlier research into the phenomenon described burnout as a loss of idealism and enthusiasm for work. Freudenberger (1974), a psychiatrist, is largely credited with first using the term. Maslach and Jackson refined the meaning and measurement of the burnout construct in the 1980s (Maslach & Jackson, 1981; Maslach & Schaufeli, 1993) to include three sub-domains: (1) depersonalization, in which one distances oneself from others and views others impersonally; (2) reduced personal accomplishment, in which one devalues one's work with others; and (3) emotional exhaustion, in which one feels emptied of personal emotional resources and becomes highly vulnerable to stressors. In particular, depersonalization may be expressed through poor attitudes towards students and the work environment.


Teachers may be at greater risk for depersonalization because their daily work life often includes large doses of isolation from their professional peers. While teachers do interact with others on a regular basis throughout the workday, the majority of such interactions are with students, and not with other teachers or professional staff members who might better understand the demands teachers face. Factors such as the physical layout of most campuses, with teachers working alone in their classrooms, and scheduling constraints that make finding time to meet with peers virtually impossible, can cause teachers to feel disconnected (Bennett & LeCompte, 1990).

This depersonalization may act as a protective mechanism, as evidenced by the descriptions of "worn-out" teachers, whose cynical views towards students and teaching allowed them to continue to remain in the field, even in a diminished capacity (Farber, 1998). While depersonalization may act as some protection for teachers, it also may encourage isolation, strengthening the risk for burnout.
An important finding from early studies was that teachers at risk for burnout came to see their work as futile and inconsistent with the ideals or goals they had set as beginning teachers (Bullough & Baughman, 1997). Other early studies cited role conflict and role ambiguity as significantly related to burnout (Dworkin, 1986). Role conflict occurs when a teacher is faced with conflicting expectations of the job. For example, role conflict may arise from discrepancies between ideals of what it means to be a good teacher. Role ambiguity relates more to a sense of confusion about one's goals as a teacher including a sense of uncertainty about the responsibilities related to teaching.

LeCompte and Dworkin (1991) developed a more extensive description of burnout as an extreme type of role-specific alienation with a focus on feelings of meaninglessness, especially as this applies to one's ability to successfully reach students, a finding also supported by Farber (1998). LeCompte and Dworkin (1991) identified powerlessness in defining professional roles as being instrumental in creating stress. Additionally, a sense of both physical and mental exhaustion exacerbated by the belief that expectations for teachers are constantly in flux, or in conflict with previously held beliefs, has been cited by numerous researchers as influencing teacher burnout (Bullough & Baughmann, 1997; Brown & Ralph, 1998; Hinton & Rotheiler, 1998; Esteve, 2000; Troman & Woods, 2001).

PREVENTION OF BURNOUT

Albee (2000), one of the pioneers of prevention research, points out that, "It is accepted public health doctrine that no disease or disorder has ever been treated out of existence" (p. 847). It is far better if the roots of teacher burnout are identified and eliminated before the syndrome develops, rather than treating it after it has already occurred. Across the various medical professions, a distinction has been made between three levels of prevention interventions: (a) Primary prevention, where the goal is to reduce the incidence of new cases of a disorder, (b) secondary prevention, where the goal is early identification and treatment of symptoms before they turn into a full-blown disorder, and (c) tertiary prevention, where persons who have recently suffered a disorder receive some type of intervention to prevent relapse (Conyne, 1991). Such preventative interventions may either be done at the organizational level, with changes in the school environment, or at the individual level, in which the goal is to strengthen teachers' resources for resisting stress.


PRIMARY PREVENTION OF TEACHER BURNOUT
Organizational practices that prevent teacher burnout are generally those that allow teachers some control over their daily challenges. At the individual level, self-efficacy and the ability to maintain perspective with regard to daily events have been described as "anxiety-buffers" (Greenberg, 1999). At the institutional level, other factors may help mitigate teacher stress. Chris Kyriacou (2001), who draws from an Education Service Advisory Committee report (1998), offers the following advice for schools:
* Consult with teachers on matters, such as curriculum development or instructional planning, which directly impact their classrooms.
* Provide adequate resources and facilities to support teachers in instructional practice.

* Provide clear job descriptions and expectations in an effort to address role ambiguity and conflict.

* Establish and maintain open lines of communication between teachers and administrators to provide administrative support and performance feedback that may act as a buffer against stress.

* Allow for and encourage professional development activities such as mentoring and networking, which may engender a sense of accomplishment and a more fully developed professional identity for teachers.

SECONDARY PREVENTION OF TEACHER BURNOUT
Efforts at secondary prevention focus primarily on early detection of problems before they emerge as full-blown disorders. Symptoms of teacher stress as contributing to burnout may take many forms (Brown & Ralph, 1998). Studies by several researchers (c.f., Brown & Ralph, 1998; Hinton & Rotheiler, 1998; Kyriacou, 2001; Troman & Woods, 2001), report the following as early symptoms of teacher stress and burnout:
* Feeling like not going to work or actually missing days
* Having difficulty in concentrating on tasks

* Feeling overwhelmed by the workload and having a related sense of inadequacy to the tasks given to them

* Withdrawing from colleagues or engaging in conflictual relationships with co-workers

* Having a general feeling of irritation regarding school

* Experiencing insomnia, digestive disorders, headaches, and heart palpitations

* Incapacitation and an inability to function professionally in severe instances

TERTIARY PREVENTION--AMELIORATING BURNOUT SYMPTOMS

Once teacher burnout has occurred, a decision must be made as to whether the teacher can or is willing to continue their work. Troman and Woods (2001) acknowledge that a series of stressful events or a single major event may lead teachers to make what they term 'pivotal decisions.' Although teachers go through many such events over the course of a career, the teachers interviewed by Troman and Woods rarely viewed decisions made in response to high levels of stress as transformative in the positive sense. Personal factors also figure into a teacher's decision to stay in a school, with the current labor market, personal financial and family obligations, and years in the field all being instrumental in the decision making process. In hard economic times, teachers may stay with the relatively stable profession of teaching due to a lack of outside possibilities for a career change. The promise of retirement benefits that increase with added years of service is a draw to teachers who have already accumulated more than a few years of service.

In looking at teachers and stress, Troman and Woods (2001) used interviews and observational data collected from teachers teaching at The Gladstone Primary School and from teachers who had left the school in the aftermath of Gladstone being designated as poorly performing during an accreditation inspection. Interviews were analyzed using theme analysis and the constant comparative method. Data gathered suggests that teachers generally fall into three categories when reacting to stress and burnout. Some teachers simply end their careers as professional educators. Others seek relief from stress by "downshifting:" taking a less prestigious or demanding role, redefining their job as a part time instructor, or by having previously held duties assigned to other teachers. Some teachers choose to reframe their sense of identity as educators; for these teachers, this may involve developing outside interests, placing more emphasis on family and friends or relocating to a more favorable school environment.

SUMMARY
Burnout results from the chronic perception that one is unable to cope with daily life demands.

Given that teachers must face a classroom full of students every day, negotiate potentially stressful interactions with parents, administrators, counselors, and other teachers, contend with relatively low pay and shrinking school budgets, and ensure students meet increasingly strict standards of accountability, it is no wonder many experience a form of burnout at some point in their careers. Efforts at primary prevention, in which teachers' jobs are modified to give them more control over their environment and more resources for coping with the demands of being an educator, are preferable over secondary or tertiary interventions that occur after burnout symptoms have surfaced. However, research reviewed here indicates each type of prevention can be useful in helping teachers contend with an occupation that puts them at risk for burnout.


REFERENCES
References identified with an EJ or ED number have been abstracted and are in the ERIC database.
Albee, G. W. (2000). Commentary on prevention and counseling psychology. The Counseling Psychologist, 28, 845-853. EJ 622 673
Bennett, K. P. & LeCompte, M. D. (1990). The Way Schools Work: A Sociological Analysis of Education. New York: Longman. ED 324 740

Brown, M. & Ralph, S. (1998). The identification of stress in teachers. In J. Dunham & V. Varma (Eds.) Stress in Teachers: Past, Present and Future. (pp. 37-56) London: Whurr Publishers Ltd.

Bullough, Jr., R. V., & Baughman, K. (1997). "First Year Teacher" Eight Years Later: An inquiry into teacher development. New York: Teachers College Press.

Conyne, R. K. (1991). Gains in primary prevention: Implications for the counseling profession. Journal of Counseling and Development, 69, 277-279. EJ 426 849

Dworkin, A. G. (1986). Teacher Burnout in the Public Schools: Structural Causes and Consequences for Children. New York: State University of New York Press.

Education Service Advisory Committee (1998). Managing work-related stress: a guide for managers and teachers in the schools. In Kyriacou, C. (2001). Teacher stress: directions for future research. Educational Review, 53(1), 27-35.

Esteve, J. M. (2000). The transformation of the teachers' role at the end of the twentieth century: new challenges for the future. Educational Review, 52(2), pp. 197-207. EJ 609 284

Farber, B. A. (1998). Tailoring treatment strategies for different types of burnout. Paper presented at the Annual Convention of the American Psychological Association, 106th, San Francisco California, August 14-18. ED 424 517

Freudenberger, H. J. (1974). Staff burnout. Journal of Social Issues, 30(1), 159-165.

Greenberg, J. S. (1999). Comprehensive stress management (6th ed.). Boston: McGraw-Hill.

Hinton, J. W. & Rotheiler, E. (1998). The psychophysiology of stress in teachers, in J. Dunham, & V. Varma (eds.) Stress in Teachers: Past, Present and Future. (pp. 95-119) London: Whurr Publishers Ltd.

Kyriacou, C. (2001). Teacher stress: directions for future research. Educational Review, 53(1), pp. 28-35. EJ 622 519

Lazarus, R. S., & Folkman, S. (1984). Coping and adaptation. In W. D. Gentry (Ed.), The handbook of behavioral medicine (pp. 282-325). New York: Guilford.

LeCompte, M. D., & Dworkin, A. G. (1991). Giving Up on School: Student Dropouts and Teacher Burnouts. Newbury Park, California: Corwin Press. ED 340 809

Maslach, C. & Jackson, S. E. (1981). The measurement of experienced burnout. Journal of Occupational Behavior, 2, 99-113.

Maslach, C. & Schaufeli, W. B. (1993). Historical and conceptual development of burnout. In C. Maslach, W. B. Schaufeli, & T. Marek (Eds.), Professional burnout: Recent developments in theory and research (pp. 1-16). Washington, DC: Taylor & Francis.

Matheny, K. B., Gfroerer, C. A., & Harris, K. (2000). Work stress, burnout, and coping at the turn of the century: An Adlerian perspective. Journal of Individual Psychology, 56(1), 74-87.

Troman, G. & Woods, P. (2001). Primary Teachers' Stress. New York: Routledge/Falmer.

BURN OUT - SINDROME DEL QUEMADO

sábado 7 de marzo de 2009
BURN OUT
Burn-out



Burn-out se traduce literalmente como "quemarse".

Es un tipo de estrés prolongado motivado por la sensación que produce la realización de esfuerzos que no se ven compensados personalmente.

Se le denomina también síndrome de burn-out o del quemado y se suele dar en trabajos sociales que implican el trato con personas e importantes exigencias emocionales en la relación interpersonal (personal sanitario, docentes, policias, guardia civiles, etc)


Se trata de un estado de vacío interior, de desgaste espiritual, de “infarto al alma”, en el que la persona afectada no sólo ha gastado sus energías recargables, sino que su sustancia ha sido también atacada y dañada. Daños físicos causantes de enfermedades son parte del llamado síndrome burn-out. Se puede asumir que cuerpo, mente y espíritu conforman una unidad.

Contenido
1 El camino hacia “quemarse” (síndrome de burn-out)
2 Síntomas de burn-out
3 Causas
4 Recomendaciones
5 Enlaces externos



El camino hacia “quemarse” (síndrome de burn-out)

El síndrome de burn-out no es exclusivo de gerentes de empresas, sino que ataca directamente a deportistas de élite, así como a profesiones de auxilio como enfermería, medicina, profesorado, etc. Especialmente las mujeres son víctimas de este síndrome, con más frecuencia que los hombres.

En especial padecen del síndrome de burn-out personas altamente calificadas y comprometidas, en las que los intereses profesionales predominan sobre los intereses personales. Las relaciones personales o matrimoniales padecen las consecuencias, y terminan por romperse.

El trabajo es lo más importante en la vida de los afectados. Debido a fracasos profesionales reaccionan sensiblemente y trabajan más.

Aunque este síndrome se da mayoritariamente en el ámbito laboral, cada vez más a menudo aparecen casos de burn-out en estudiantes. Los afectados suelen ser personas que se esfuerzan excesivamente en sus estudios o que se sienten "agobiados" en las temporadas de exámenes. Esto suele ocurrir cuando al estudiante le cuesta mucho trabajo entender y memorizar las cosas, y por ello tiene que esforzarse más de lo normal. Si el síndrome se prolonga, el afectado suele abandonar los estudios y padecer depresión.


Síntomas de burn-out -

Lo principal es un fuerte sentimiento de impotencia, ya que desde el momento de levantarse ya se siente cansado. El trabajo no tiene fin y, a pesar de que se hace todo para cumplir con los compromisos, el trabajo nunca se termina. Lo que anteriormente era motivo de alegría ahora no lo es. Aun cuando se tiene tiempo, se siente siempre estresado.

Visto por otras personas, aparenta sensibilidad, depresión e insatisfacción.

A nivel corporal, aparecen molestias múltiples: insomnio, dolor de cabeza, mareos, dolores musculares, trastornos digestivos, infecciones, manchas en la piel, trastornos respiratorios y circulatorios o variaciones en el peso.


Causas -

Se ha encontrado en múltiples investigaciones que el síndrome ataca especialmente cuando el trabajo supera las ocho horas, y la persona no se da tiempo a diario de realizar actividades diferentes al trabajo.

La vida de la persona es una rutina a “marchas forzadas”, incluso para descansar:

Entre semana: Se levanta a la misma hora todos los días. A las carreras se arregla y deja listas las cosas de casa. Se dirige al empleo. Trabaja, trabaja, trabaja y trabaja. En ocasiones come. Trabaja, trabaja, trabaja y trabaja. Se dirige a la casa. Convive a medias con su familia o pareja, ya que generalmente lo hace en aquellas actividades que programó, pues supone que lo relajarán. Lee o ve la televisión un poco (pero muy poco), y generalmente deja de hacerlo “antes de dormir”. Se duerme. Llega aquí el momento que estaba esperando todo el día, ya que creía que durmiendo se le iba a quitar el cansancio. Duerme generalmente bien, incluso más de 8 horas en ocasiones. Pero vuelve a levantarse a la misma rutina una y otra vez. En caso de haberse desvelado, ya no importa la hora de acostarse, ya que previamente se había roto la regla “inviolable” de dormirse temprano entre semana.

Fin de semana: Durante toda la semana se ha ido programando a descansar el fin de semana, ya que se ha sentido agotado todos los días; por lo mismo, el descanso no es una satisfacción sino una obligación; al igual que lo es haberse despertado, llegado a tiempo al trabajo y haber desahogado los cientos de pendientes diarios. En resumen, el descanso para esta persona es una responsabilidad más, sólo que relacionada con su cuerpo.

Se programa para despertarse lo más tarde posible que le permitan sus actividades. Realiza todo aquello que “no se llama trabajo”, ya que es su obligación hacerlo el fin de semana; entre semana lo primero es trabajar y lo segundo y último es dormir para descansar. Generalmente no le gusta desvelarse, ya que sabe que vendrá la semana laboral y hay que descansar todo aquello que no podrá descansar entre semana. Cuando llega a desvelarse lo hace hasta entrada la mañana, creyendo que debe aprovechar la desvelada al máximo, ya que no sabe cuándo podrá hacerlo otra vez, ya sea por tanto trabajo o por tanto cansancio. Domingo por la tarde: Depresión. Se acerca amenazante la semana laboral.

Recomendaciones -

La primera y más importante: hay que cambiar de mentalidad respecto al trabajo, es decir, hay que trabajar para vivir, y no vivir para trabajar.

La persona se entrega, a diario, más de 8 horas a su trabajo.

- Hay que considerar que es justo dedicarle al menos una hora de tiempo a sí mismo: leer, ver la televisión, hacer un poco de ejercicio, arreglarse el cabello... pero todo ello con la misma intensidad, entusiasmo e interés que se aplica al trabajo.

Dedicarle un poco de tiempo a la familia, y también a la pareja. Se recomienda, por ejemplo, hacer cinco cosas que le gustan a la pareja, cosas que no tienen que ser complicadas ni laboriosas: puede ser regalarle un dulce, por ejemplo; verla/verlo a los ojos, preguntarle respecto a sus asuntos.

Al poco tiempo de seguir estos breves consejos, la persona se dará cuenta de que comenzará a descansar sin necesidad de dormir más (incluso durmiendo menos descansará más); trabajará menos y producirá más; querrá y lo querrán más su familia y su pareja. Y, sobre todo, se sentirá descansado y feliz.



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La falta de respeto en la empresa aviva el 'burn-out' en los trabajadores
La cultura empresarial juega un papel clave en el síndrome del trabajador quemado


El “burn-out” (síndrome del trabajador quemado) presenta un cuadro de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. Entre sus síntomas destacan el desarrollo de actitudes negativas, de cinismo hacia los demás o baja autoestima hacia la labor desempeñada. Asimismo, tiene repercusiones físicas, como estrés, cansancio y malestar general, y afecta al buen funcionamiento de las empresas. Un nuevo estudio señala al respecto que el elemento que más influye negativamente en el síndrome del trabajador quemado no son las reivindicaciones laborales ni la personalidad del trabajador, sino la ausencia de reconocimiento, plasmada en la falta de respeto.
Por Raúl Morales.



Según un estudio llevado a cabo por la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania, el elemento que más influye negativamente en el “burn-out” (síndrome del trabajador quemado), no son las reivindicaciones laborales ni la personalidad del trabajador, sino la ausencia de reconocimiento hacia éste, plasmada en la falta de respeto. El estudio apunta como posibles soluciones revisar la cultura empresarial o dar más autonomía a los trabajadores.

En un interesante ensayo, los profesores Lakshmi Ramarajan y Sigal Barsade, llegan a la conclusión de que con más frecuencia de lo que se sabía hasta ahora, no es el trabajo realizado el que provoca este síndrome, sino la propia organización de la empresa. “

Una de las mayores dificultades con las que se encuentra el trabajador es que no es suficientemente reconocido por la empresa. Cuando no se siente reconocido, respetado y valorado, los índices de “burn-out” suben, afirma Sigal Barsade.

El burn-out está definido por los psiquiatras como agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal.

Entre sus síntomas destacan el desarrollo de actitudes negativas, de cinismo hacia los demás o baja autoestima hacia la labor desempeñada. Asimismo, tiene repercusiones físicas, como estrés, cansancio y malestar general.

Identificación con la empresa

La cultura empresarial juega un papel clave en este fenómeno. El estudio apunta que los empleados empiezan a identificarse con la empresa tan pronto como se sienten parte de ella, por lo que cuanto más respetados se sientan como miembros de un grupo, más fácilmente sentirán esa identificación.

El respeto es el medio a través del cual el trabajador se arraiga en su puesto y siente que lo que hace es algo significativo. Por el contrario, si observa que sus compañeros no son respetados, se llega al consenso de que la empresa no trata bien a la gente y desaparece ese arraigo.

Los investigadores citan varias maneras en las que la percepción de respeto en la empresa puede influir en el desarrollo de este síndrome. Por ejemplo, cuando el trabajador minusvalorado tiene que enmascarar sus verdaderos sentimientos ante sus clientes o pacientes el “burn-out” llega en forma de agotamiento emocional.

El impacto de la falta de respeto es más fuerte cuando el trabajador siente que no tiene autonomía a la hora de realizar su función. Este descubrimiento confirma la hipótesis de los investigadores respecto a la importancia de la autonomía, que funciona como una válvula de escape y aminora el estrés.

Los improductivos

El estudio se centra en el sector sanitario, pero sus resultados están siendo aplicados a un amplio abanico de sectores. En concreto, Barsade cita una extrapolación que hizo del mismo en el departamento legal de una gran empresa inmobiliaria. En ese caso, descubrió que ese departamento era llamado en la empresa “los improductivos”.Y eran llamados así porque no generaban dinero directamente, sin tener en cuenta que su trabajo mejoraba la operatividad de la compañía. “Este es un buen ejemplo de una cultura empresarial no basada en el respeto”, apunta el profesor Barsade.

Soluciones

El ensayo apunta varias soluciones para disminuir este fenómeno. En primer lugar, recomiendan contratar gente que no vaya a estar estresada por el trabajo en sí. Asimismo, sugieren cambiar la forma de enfocar el trabajo y hacer éste menos demandante. En tercer lugar, instan a que se reconsidera la cultura empresarial para frenar el “burn-out”, que es cada vez es más gravoso. “Las empresas deben preguntarse si sus valores, incluido la manera en que se trata a los empleados, influyen en la forma de trabajar”, afirma Barsade.




Viernes 22 Diciembre 2006
Raul Morales



Author: Wood, Teri - McCarthy, Chris


Source: ERIC Clearinghouse on Teaching and Teacher Education Washington DC.

Understanding and Preventing Teacher Burnout. ERIC Digest.
Many teachers find the demands of being a professional educator in today's schools difficult and at times stressful. When work stress results in teacher burnout, it can have serious consequences for the health and happiness of teachers, and also the students, professionals, and families they interact with on a daily basis.
MIND BODY HEALTH http://www.mind-body-health.net/index.html?intro.html&1
Mind-Body-Health.net

Information and research into chronic fatigue syndrome/myalgic encephalomyelitis (CFS/ME), burnout, the HPA axis, the placebo effect and the relationship between mental attitude, lifestyle and physical health.
NEW!



Based on the latest research into areas such as the placebo effect and the circadian body clock, this website presents information showing how the mind interacts with the immune system and the body's hormone rhythms via the HPA axis to influence health, vitality and stress tolerance. This site also presents the first-ever cohesive theory to explain burnout, chronic fatigue syndrome (CFS, also known as Myalgic Encephalomyelitis or ME), irritable bowel syndrome (IBS), post-viral fatigue syndrome (PVFS) and other misunderstood illnesses, explaining why these illnesses occur and how they can be treated.

Many illnesses such as CFS, IBS and burnout are caused by an abnormally suppressed HPA axis, the body's stress tolerance and energy regulation system. As the HPA axis also regulates the immune system, an imbalance can result in a susceptibility to many types of illness.

This site also provides information on the placebo effect, which, although mostly ignored or ridiculed, is actually a very powerful healing force and appears to operate through the HPA axis.

For further information, click on the links at the left, and see also the Mind-Body Health and Stress Tolerance book (now available on this site as a free e-book) which provides a more detailed explanation of the factors involved, as well as more background material.

Also see the News and Latest Research section for the latest research findings into CFS, burnout and related conditions.

This website was developed by David Jameson, a recovered CFS patient who has been symptom free for over 7 years.





Burnout


The burnout syndrome is a set of physical and mental symptoms including exhaustion, fatigue, headaches, depression, anxiety, sleep problems, non-specific pain and digestive problems, although many other symptoms can also occur.

The symptoms of burnout and CFS are identical except in their severity, with the dividing line between the two diagnoses being set at the point where the symptoms become highly disabling.

A study on teachers suffering from burnout found that those teachers who scored highest on the "Maslach Burnout Inventory" had the lowest levels of cortisol throughout the day. The teachers who said they were under stress but not suffering from burnout had the highest levels of cortisol.

The study also found that those teachers who were highest on the burnout scales had the highest levels of physical illness complaints. The stress level did not alter the number of physical complaints among the teachers who were low on the scale. The factors associated with high levels of burnout were low job satisfaction, low perceived levels of support, low perceived levels of being able to cope with stress and high levels of emotional exhaustion (although this last one could be a symptom rather than a cause).

This study highlights a number of important findings. First of all, that mental attitude has a large influence over the ability to handle stress without suffering from burnout. Second, that people suffering from burnout have higher levels of physical illness complaints. And third, that low levels of cortisol (and a suppressed HPA axis) seem to be associated with low stress tolerance and high levels of burnout.


This particular study also found that stress and burnout are separate variables - people can suffer from burnout in the absence of stress, and vice-versa.

Causes of Burnout
Popular belief is that burnout is the result of excessive stress. This is the view that Hans Selye took when he presented his General Adaptation Syndrome theory of stress, which has the following three stages:

[1] The alarm phase at the onset of the stress, which causes the adrenal cortex to discharge all of its supply of stored hormones into the blood.

[2] The stage of resistance, where the adrenal cortex enlarges due to continued stimulation by ACTH, which results in an enhanced ability to manufacture and secrete higher levels of cortisol. During this stage there is a greater ability to deal with stress.

[3] The stage of exhaustion, which eventually comes after continued stress, and results in symptoms similar to the alarm phase. During this phase the adrenal glands shrink and levels of cortisol fall, resulting in an inability to cope with stress.

From his results, Selye proposed that many illnesses in humans which are not obviously caused by an external pathogen, such as liver disease and heart disease, may be due to the psychological stresses of modern life. He proposed that the continual stresses of modern life result in the exhaustion phase of the GAS, which then leads to one of any number of physical illnesses. This notion has been mostly rejected today due to the advances in understanding about how the body works, with a greater concentration on the underlying mechanism of disease. In fact, most of Selye's work seems to have been forgotten today, and his GAS has largely been rejected. While it is true that he tried to apply his theories too broadly, there is one very important fact which he discovered and which is largely ignored today, and that is the exhaustion phase of the GAS, which appears to be the same state as burnout.
Recent research shows that burnout (in terms of reduced HPA axis response and low cortisol) can be caused by four factors:

[1] Excessive long-term stress
[2] Stress followed by rest
[3] Long-term illness
[4] Negative mental attitude

Relationship to CFS
Burnout and CFS may initially appear to be very different, but closer investigation shows that they are in fact quite similar. The same hormonal abnormalities appear in both groups, namely reduced cortisol and a suppressed HPA axis, as well as a tendency to suffer from various physical illness complaints.

Also, a significant proportion of CFS patients say that their illness began during a period of high stress. In some cases this was emotional stress, but in other cases it was simply a high-pressure job (which in many cases the person did not find "stressful" in the negative sense).

In fact, all of the known triggers for CFS, such as emotional stress, negative mental attitude, viral infection, and working in a high-pressure job, are the same factors which cause burnout. CFS can therefore be thought of as a state of long-term burnout in the absence of stress.

References
Pruessner JC, Hellhammer DH, Kirschbaum C, "Burnout, perceived stress, and cortisol responses to awakening", Psychosomatic Medicine 1999;61:197-204

Morgan CA 3rd, Cho T, Hazlett G, Coric V, Morgan J, "The impact of burnout on human physiology and on operational performance: a prospective study of soldiers enrolled in the combat diver qualification course", Yale J Biol Med. 2002 Jul-Aug;75(4):199-205








Cortisol




La hidrocortisona o cortisol es el principal glucocorticoide segregado por la corteza suprarrenal humana y el esteroide más abundante en la sangre periférica, si bien también se forman cantidades menores de corticosterona.

En el hombre, estudios cinéticos de la conversión del colesterol libre del plasma en cortisol han demostrado que, en esencia, todo el cortisol secretado deriva del colesterol circulante en condiciones basales y como resultado de la estimulación aguda con adrenocorticotropina (ACTH).

Contenido-

1 Producción
2 Función
3 Neurogénesis
4 Otras funciones
5 Véase también
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Véase también.



Producción

La secreción de cortisol está gobernada por el ritmo circadiano de la hormona adrenocorticotropa (ACTH), aumentando en las horas de la mañana y después de cada comida.
circadiano, na.

(Del lat. circa, cerca, y dies, día).


1. adj. Perteneciente o relativo a un período de aproximadamente 24 horas. Se aplica especialmente a ciertos fenómenos biológicos que ocurren rítmicamente alrededor de la misma hora, como la sucesión de vigilia y sueño.



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El cortisol se une a proteínas en el plasma sanguíneo, principalmente a la globulina fijadora de cortisol (CBG) y un 5% a la albúmina; el resto, entre 10 y 15% se encuentra circulando libre. Cuando la concentración del cortisol alcanza niveles de 20-30 g/dL en la sangre, la CBG se encuentra saturada y los niveles de cortisol plasmáticos aumentan velozmente.[1]

La vida media del cortisol es de 60 - 90 minutos, aunque tiende a aumentar con la administración de hidrocortisona, en el hipertiroidismo, la insuficiencia hepática o en situaciones de estrés.


Función -

Es un esteroide con doble función metabólica:

acción glucocorticoide: metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y grasas
acción mineralocorticoide: homeostasis del agua y los electrólitos
Aumenta la producción de glucógeno en el hígado e inhibe la utilización periférica de glucosa.

Su empleo en clínica se debe fundamentalmente a su efecto antiinflamatorio.

El cortisol, a diferencia de los otros esteroides suprarrenales, ejerce un control por realimentación negativa sobre la síntesis de ACTH al suprimir la transcripción del gen de la ACTH en la hipófisis y suprime la formación de la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa.


Neurogénesis -

Esta hormona y sus alteraciones se han relacionado con la neurogénesis, especialmente en adultos, lo cual a su vez se ha visto como uno de los factores incidentes en la depresión humana.[2]


Otras funciones -

Esta hormona además de promover la síntesis de glucosa a través de vías (como la formación de glucosa a partir de la glucogeno encontrado en musculos o en hígado) disminuye la cantidad de proteína de los tejidos periféricos, inhibiendose la síntesis de proteínas y ácidos nucléicos y aumenta su degradación para proporcionar aminoácidos sobre todo alanina, para la utilización en el hígado, ya que todos los aminoácidos libres, cuando actúa el cortisol van a los hepatocitos para:

Formación de proteínas en los hepatocitos.
Formación de proteínas plasmáticas.
Síntesis de enzimas necesarias para la glucogenólisis, gluconeogénesis y glucogénesis.
Disminución de la tasa de utilización de glucosa en el cuerpo (efecto antiinsulinico-elevación de la glucosa sanguinea)
Utilización de los ácidos grasos como fuente de energía.
Mediadores de las respuestas alérgicas, efectos conocidos como eritemas.
Es un hormona que se libera en grandes cantidades en momentos de estres, potenciando la vias metabólicas catabolicas, por lo tanto elevando la concentración de glucosa, aminoacidos, y lipidos (este último importante en la secreción cronica de cortisol, dando como consecuencia problemas de dislipidemias, que más tarde desemboca en problemas cardiovasculares)


Inhibe la función de las células óseas y el depósito de la matriz de colágeno e inhibe la absorción intestinal de calcio de modo que se altera la calcificación de la matriz ósea. El cortisol puede interferir con la síntesis gástrica de prostaglandinas que son necesarias para mantener la barrera protectora normal contra el jugo gástrico y la pepsina. La fragilidad capilar aumenta y son frecuentes los hematomas con traumatismos pequeños. Se produce un aumento en la concentración de hemoglobina y el número de eritrocitos en la sangre.

Véase también Prueba de estimulación con ACTH

Referencias Katzung, Bertram G. ;(2007). «Chapter 39. Adrenocorticosteroids & Adrenocortical Antagonists», Basic & Clinical Pharmacology, 9 edición, McGraw-Hill. ISBN 0071451536.
↑ *Gerd Kempermann: Neurogénesis en Mente y cerebro, nº19, julio 2006

Bibliografía -Manual de Fisiologia Medica Guyton Hall.Decima Edición. editorial Mc Graw Hill-Interamericana

CORTISOL - HIDROCORTISONA - (GL¡UCOCORTICOIDE)

Cortisol


La hidrocortisona o cortisol es el principal glucocorticoide segregado por la corteza suprarrenal humana y el esteroide más abundante en la sangre periférica, si bien también se forman cantidades menores de corticosterona.

En el hombre, estudios cinéticos de la conversión del colesterol libre del plasma en cortisol han demostrado que, en esencia, todo el cortisol secretado deriva del colesterol circulante en condiciones basales y como resultado de la estimulación aguda con adrenocorticotropina (ACTH).



Contenido
1 Producción
2 Función
3 Neurogénesis
4 Otras funciones
5 Véase también
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Véase también.



Producción

La secreción de cortisol está gobernada por el ritmo circadiano de la hormona adrenocorticotropa (ACTH), aumentando en las horas de la mañana y después de cada comida. El cortisol se une a proteínas en el plasma sanguíneo, principalmente a la globulina fijadora de cortisol (CBG) y un 5% a la albúmina; el resto, entre 10 y 15% se encuentra circulando libre. Cuando la concentración del cortisol alcanza niveles de 20-30 g/dL en la sangre, la CBG se encuentra saturada y los niveles de cortisol plasmáticos aumentan velozmente.[1]

La vida media del cortisol es de 60 - 90 minutos,
aunque tiende a aumentar con la administración de hidrocortisona, en el hipertiroidismo, la insuficiencia hepática o en situaciones de estrés.


Función
Es un esteroide con doble función metabólica:


acción glucocorticoide: metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y grasas
acción mineralocorticoide: homeostasis del agua y los electrólitos
Aumenta la producción de glucógeno en el hígado e inhibe la utilización periférica de glucosa.

Su empleo en clínica se debe fundamentalmente a su efecto antiinflamatorio.


El cortisol, a diferencia de los otros esteroides suprarrenales, ejerce un control por realimentación negativa sobre la síntesis de ACTH al suprimir la transcripción del gen de la ACTH en la hipófisis y suprime la formación de la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa.


Neurogénesis

sta hormona y sus alteraciones se han relacionado con la neurogénesis, especialmente en adultos, lo cual a su vez se ha visto como uno de los factores incidentes en la depresión humana
.[2]


Otras funciones

Esta hormona además de promover la síntesis de glucosa a través de vías (como la formación de glucosa a partir de la glucogeno encontrado en musculos o en hígado) disminuye la cantidad de proteína de los tejidos periféricos, inhibiendose la síntesis de proteínas y ácidos nucléicos y aumenta su degradación para proporcionar aminoácidos sobre todo alanina, para la utilización en el hígado, ya que todos los aminoácidos libres, cuando actúa el cortisol van a los hepatocitos para:

Formación de proteínas en los hepatocitos.
Formación de proteínas plasmáticas.
Síntesis de enzimas necesarias para la glucogenólisis, gluconeogénesis y glucogénesis.
Disminución de la tasa de utilización de glucosa en el cuerpo (efecto antiinsulinico-elevación de la glucosa sanguinea)
Utilización de los ácidos grasos como fuente de energía.
Mediadores de las respuestas alérgicas, efectos conocidos como eritemas.
Es un hormona que se libera en grandes cantidades en momentos de estres, potenciando la vias metabólicas catabolicas, por lo tanto elevando la concentración de glucosa, aminoacidos, y lipidos (este último importante en la secreción cronica de cortisol, dando como consecuencia problemas de dislipidemias, que más tarde desemboca en problemas cardiovasculares)
Inhibe la función de las células óseas y el depósito de la matriz de colágeno e inhibe la absorción intestinal de calcio de modo que se altera la calcificación de la matriz ósea. El cortisol puede interferir con la síntesis gástrica de prostaglandinas que son necesarias para mantener la barrera protectora normal contra el jugo gástrico y la pepsina. La fragilidad capilar aumenta y son frecuentes los hematomas con traumatismos pequeños. Se produce un aumento en la concentración de hemoglobina y el número de eritrocitos en la sangre.




Referencias Katzung, Bertram G. ;(2007). «Chapter 39. Adrenocorticosteroids & Adrenocortical Antagonists», Basic & Clinical Pharmacology, 9 edición, McGraw-Hill. ISBN 0071451536.
↑ *Gerd Kempermann: Neurogénesis en Mente y cerebro, nº19, julio 2006

Bibliografía Manual de Fisiologia Medica Guyton Hall.Decima Edición. editorial Mc Graw Hill-Interamericana


¡

PRUEBA DE ESTIMULACIÓN CON ACTH

Prueba de estimulación con ACTH



La prueba de estimulación con ACTH (también llamada Test de estimulación rápido con ACTH, o prueba de Synacthen) es una prueba médica realizada para determinar el funcionamiento de las glándulas suprarrenales. Específicamente, se utiliza para diagnosticar o excluir la insuficiencia adrenal (enfermedad de Addison y condiciones relacionadas). Se practica inyectando hormona adenocorticotropa (ACTH) sintética y midiendo la cantidad de cortisol que las glándulas suprarrenales producen en respuesta. Aparte de objetivar la insuficiencia adrenal, esta prueba también permite diferenciar sus causas.[1]




Contenido [ocultar]
1 Método de preparación y administración
2 Método e interpretación de la estimulación del cortisol
3 Método e interpretación de la estimulación de la aldosterona
4 Véase también
5 Traducciones (Translations) (Traductions)
6 Referencias



Método de preparación y administración

El paciente debe ayunar durante 12 horas con anterioridad al inicio de la prueba, debiendo practicarse la misma antes de las 10 AM, pero tan próximo a las 7 AM como sea posible.[2] Si el paciente está siendo tratado o suplementado con glucocorticoides, DHEA, pregnenolona o extracto adrenal, éstos deberán retirarse gradualmente de forma segura, logrado lo cual aún deberá esperarse un mínimo de 2 semanas antes de someterse a la prueba. El estrés y la administración reciente de gammagrafías pueden incrementar artificialmente los niveles e invalidar, en su caso, los resultados de la prueba.[3] Del mismo modo, las terapias con espironolactona, contraceptivos, estrógenos, andrógenos y progesterona pueden igualmente afectar a los resultados de la prueba de estimulación, tanto de la aldosterona como del cortisol. Si se va a estimular la aldosterona, el paciente deberá abstenerse de ingerir sal y alimentos salados o con alto contenido en sodio durante 24 horas antes de la prueba, al objeto de permitir que dicha hormona se eleve tanto como sea posible. Las mujeres deben encontrarse en la primera semana del ciclo menstrual cuando se va a medir la aldosterona. El procedimiento que constituye la prueba deberá explicarse bien al paciente antes de practicar la misma.

Se extrae una primera muestra de sangre al paciente para obtener el nivel basal de cortisol (debe medirse también el nivel sérico de ACTH). A continuación, se inyecta ACTH sintética (Synacthen o Cortrosyn, nombres comerciales del Tetracosáctido y la Cosintropina, respectivamente). Posteriormente, se vuelven a extraer dos o tres muestras de sangre, heparinizada con aproximadamente 20 mg (en un tubo con tapa roja que, tras la última extracción, se enviará inmediatamente al laboratorio envuelto en hielo), lo cual se realiza a los 30 min, a veces 45 min y a los 60 minutos de haberse inyectado la ACTH sintética.[4] La prueba debe tener una duración mínima de 60 minutos. Si las glándulas suprarrenales funcionan adecuadamente, el nivel de cortisol debe duplicarse en dicho periodo de 60 minutos. Si el nivel de cortisol fue 25 antes de la estimulación (nivel basal), tras la misma debe alcanzar como mínimo 50. La mayoría de pacientes no nota nada durante o después de la prueba, pero podría aparecer cierto rubor en la piel, ansiedad, náusea o hasta una acentuada sensación de bienestar.


Método e interpretación de la estimulación del cortisol

En la insuficiencia adrenal primaria, el nivel de cortisol basal habitualmente se encuentra ligeramente bajo, tal como 15 (puede ser mucho más bajo). Si la prueba de estimulación con ACTH eleva el nivel a 20, el valor no se estaría duplicando y esto respaldaría el diagnóstico de insuficiencia adrenal primaria.

En la insuficiencia adrenal secundaria, el nivel de cortisol basal puede duplicarse, triplicarse, cuadruplicarse o más después de la estimulación, partiendo de un valor bajo. Se han reportado casos en los que dicho valor llega a quintuplicarse (5 subiendo a 25 ng/dl; 6 subiendo a 30), sextuplicarse (4 subiendo a 24; 5 subiendo a 30), septuplicarse (0.7 subiendo a 4.9) y decuplicarse (2 subiendo a 20; 2.7 subiendo a 27.6). Recientemente, una estimulación llegó casi a multiplicar por 13 (de 1.25 a 16: ascendió 12.8 veces) y otra a multiplicar por 14 (1.7 subiendo a 24), alcanzando el valor de 27.5 (16 veces superior) después de una hora y media de estimulación. Estos ejemplos ilustran cuán extremos pueden llegar a ser los resultados en secundarios durante una prueba de estimulación con ACTH. La mayoría de ellos tan sólo duplican o triplican y normalmente arrancan con un valor de cortisol basal de al menos 10. Dicho nivel se encuentra tan bajo debido al déficit fisiológico de ACTH natural. Cuando se administra ACTH sintética durante la prueba, las adrenales de los pacientes reaccionan profusamente ya que, en realidad, ellas funcionan bien, sólo que no pueden hacerlo al no recibir suficiente ACTH natural desde la glándula pituitaria.[4]

Algunas personas relatan que su primera prueba de estimulación con ACTH duplicó o más el cortisol a partir de un valor basal bajo, mientras que otra prueba realizada con posterioridad sugería la insuficiencia adrenal primaria (no llegó a duplicarse el valor de cortisol). Varios han referido el cambio de diagnóstico efectuado por su doctor, dictaminando insuficiencia adrenal primaria en lugar de secundaria: “Creo que usted fue primario todo el tiempo”. En insuficiencia adrenal secundaria, si el déficit de ACTH natural se prolonga por tiempo suficiente, la producción adrenal de cortisol puede atrofiarse, de tal modo que ya no se podrá elevar ante una prueba de estimulación con ACTH, con un valor sérico de esta última en la mitad inferior del rango. Lo correcto es mantener el diagnóstico de insuficiencia secundaria.

La prueba con ACTH representa generalmente la última palabra en los casos de insuficiencia adrenal, pero ocurre que la mayoría de médicos tan sólo buscan la Enfermedad de Addison. Si la prueba no sugiere Addison (por ejemplo, en el auténtico Addison la estimulación puede arrancar de 3 y elevarse a 4, o de 6 elevándose a 8), los médicos lo valoran entonces como una prueba evidente del buen funcionamiento adrenal. Su fallo estriba en no ser capaces de apreciar cualquier otro grado de insuficiencia existente entre la Enfermedad de Addison y una función adrenal sana. Muchos pacientes con insuficiencia adrenal secundaria pasan inadvertidos, dado que la mayoría de médicos ven correcta la duplicación o más, incluso partiendo de unos niveles basales bajos de ACTH y cortisol, sin advertir que lo que esto indica es una producción disminuida de ACTH.

La prueba de ACTH sérica debe realizarse siempre de forma simultánea a la estimulación. Dicha prueba mide la cantidad de ACTH que segrega la pituitaria. Las pruebas de ACTH sérica y estimulación con ACTH, practicadas conjuntamente, pueden ofrecer una fotografía más nítida, especialmente si se padece insuficiencia adrenal secundaria.

En insuficiencia adrenal primaria (incluyendo la Enfermedad de Addison), el valor de ACTH sérica deberá encontrarse en la parte alta del rango o por encima de él. A veces, en la Enfermedad de Addison, la ACTH estará muy por encima del límite superior del rango, llegando a registrarse valores tan altos como cientos e incluso miles y dos miles.

En insuficiencia adrenal secundaria, el valor de la ACTH sérica estará habitualmente en la mitad inferior del rango, quizá hacia la parte más baja, pero normalmente no por debajo del mismo, aunque también podría llegar a situarse ligeramente por encima de 40 (el 98% de los secundarios están dentro del rango). Un valor saludable de ACTH sérica debe encontrarse en el tercio superior del rango (asumiendo un rango de 10 – 60, como casi siempre fue hasta hace unos 3 años).


Método e interpretación de la estimulación de la aldosterona [editar]La prueba de estimulación con ACTH se usa ocasionalmente para estimular al mismo tiempo la producción de aldosterona y de cortisol,[5] lo cual sirve de ayuda a la hora de determinar si, junto a la insuficiencia adrenal, está presente también un hipoaldosteronismo primario (hiperreninémico) o secundario (hiporreninémico). La ACTH humana natural ejerce una pequeña influencia sobre la aldosterona, pero la cantidad de ACTH sintética que se administra durante la estimulación supera la producción diaria global de ACTH natural, por lo que la respuesta de la aldosterona puede medirse fácilmente. Del mismo modo que el cortisol, la aldosterona debe duplicarse desde un respetable valor basal (alrededor de 20 ng/dl, debe abstenerse de sal durante 24 horas y sentarse erguido para la extracción de sangre).

En insuficiencia adrenal primaria, el valor basal de aldosterona debe ser más bajo (inferior a 10 o ligeramente por encima) y elevarse hasta menos del doble de dicho valor. Si la aldosterona se duplica o más, partiendo de un valor basal bajo, es sugerente de hipoaldosteronismo secundario y conjuntamente con la estimulación del cortisol puede ayudar a respaldar el diagnóstico de insuficiencia adrenal secundaria.

En insuficiencia adrenal secundaria, la producción de aldosterona puede multiplicarse por varios factores partiendo de un valor basal bajo. La decuplicación de la aldosterona en una prueba de estimulación con ACTH es posible (por ejemplo, de 2 ng/dl subiendo a 20).[6] Al igual que en la estimulación del cortisol, muchos médicos carecen de los conocimientos suficientes a la hora de interpretar adecuadamente un hipoaldosteronismo secundario y piensan que este resultado es fantástico. Por regla general, lo que se aprecia en caso de insuficiencia adrenal secundaria es desde una duplicación hasta una cuadruplicación, partiendo de un valor basal bajo de aldosterona.





¡ "Diagnosis de la insuficiencia adrenal |publicación", Dorin RI, Qualls CR, Crapo LM, Ann. Intern. Med. volumen 139 tema 3 páginas 194–204 año 200.
↑ K. Pagana, PhD, RN and T. Pagana, MD, FACS. «"Mosby's Diagnostic and Laboratory Test Reference 2nd ed: Adrenocorticotropic hormone stimulation test»: 17.
↑ K. Pagana, PhD, RN and T. Pagana, MD, FACS. «Mosby's Diagnostic and Lab Test Reference 2nd ed: Aldosterone, Cortisol»: 29 and 260.
↑ a b K. Pagana, PhD, RN and T. Pagana, MD, FACS. «Mosby's Diagnostic and Laboratory Test Reference 2nd ed.: Adrenocorticotropic hormone stimulation test»: 17-18.
↑ "Papel de la ACTH en la regulación y acción de los adrenocorticoides" Desconocido páginas 7 de 52.
↑ "El péptido intestinal vasoactivo estimula la aldosterona adrenal y la secreción de corticosterona" L.A. Cunningham y M.A. Holzwarth, Endocrinology volumen 122, páginas 2090-2097, año 1988
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Prueba_de_estimulaci%C3%B3n_con_ACTH"